CONCILIA

UN LUGAR DONDE EL CRECER SE TIENE QUE CELEBRAR

Un día de clase

Posted by on 15/05/2013

Un día de clase

Muchos padres nos preguntamos qué es lo que hacen nuestros hijos en el cole o en la guardería, cuáles son las rutinas que siguen diariamente y cómo consiguen los profesores que nuestros hijos aprendan cada curso.

Después de mis años de mi experiencia trabajando con niños de Educación Infantil y primaria, en diferentes centros de la zona, voy a intentar plasmar, algunas de las muchas rutinas o actividades que se realizan cada día en algunos centros escolares, y que nosotros, cada día, con los más pequeños, intentamos llevar a cabo, en el centro.
Cuando los niños y niñas entran en clase, después de un rato de juego libre, se sientan en el suelo. Lo que nos da pie a hablar sobre qué día de la semana es, el tiempo que hace, los niños que faltan. Todo ello, conlleva enseñarles los días de las semana, meses del año, números, letras, a leer la lista de los compañeros de clase, contar los días del mes. Daros cuenta que 5 días a la semana, durante 9 meses, haciendo cada día lo mismo, es la única manera de que el niño interiorice los conceptos.
Aprovechando que están en el suelo se incorpora el vocabulario que queremos que aprendan, mediante fotografías u objetos.
 Las fotografías dan pie a entablar conversaciones y juegos con diferentes objetos que hay en clase: ¿de qué color es la silla? ¿de que color es la mesa? La puerta es un cuadrado o un rectángulo? 
Eso mismo en diferentes idiomas (euskera, inglés, castellano). 
Además de eso se hacen juegos: tocamos objetos de clase color azul, o verde o amarillo. Tocamos algo que sea un rectángulo, o un cuadrado. ( tocan todos a la vez las mesas, la puerta la pizarra, las estanterías,etc.)
Ponemos debajo de la mesa, encima de la mesa, dentro de la papelera,
 pelotas de color rojo, verde o diferentes objetos que se le ocuran al profesor o incluso al niño. 
Pegamos pegatinas de color verde en la nariz, en la oreja, (de esta manera aprendemos las partes de la cara) .
Haciendo juegos es la mejor manera de que el niño participe activamente en el proceso enseñanza-aprendizaje. Y no se le hace tan aburrido estar en el suelo escuchando al profesor. También ayuda mucho cantar o inventar canciones con lo que se quiere que aprendan los niños.

El suelo también es buen lugar para leer un cuento y trabajar de esa manera comprensión lectora o valores que queremos incentivar en ellos. 
Después de todas las actividades que se realizan en el suelo, se pasa a hacer actividades en mesa o en grupos pequeños.
Hay centros que utilizan métodos tradicionales de  fichas, con letras o números para repasar, colorear, etc…
Y otros centros que son los mismos niños, los que realizan sus fichas o proyectos, trabajando y desarrollando cada individuo sus propias destrezas dando mayor importancia al alumno y quedando el profesor, de esta manera, como mediador o figura secundaria.  (inteligencias múltiples link 1 y link 2)
Hoy en día, las pizarras digitales son un gran recurso de participación activa del alumno. Hay muchísimos programas que se pueden utilizar como incentivo hacia el alumno.
Aunque dentro de unos años, el incentivo será escribir en pizarras con tiza o colorear en papel con pintura.

 Después de mucho trabajar en clase, no podemos olvidar el momento recreo o patio. Un lugar donde los niños aprenden a jugar, socializarse, compartir, defenderse,etc.
Un buen recurso que se suele utilizar para ir al patio en fila, son las canciones.
Cuando los niños vuelven a clase y trabajan otro poquito, ya están cansados y hambrientos. Se nota cómo el nivel de atención en general es mínimo ya que están con hambre y sueño. ( música para dormir en la siesta)
Después de toda esta jornada de mínimo 6 horas, los niños y niñas vuelven a su casa. Me gustaría decir que agotados y cansados, pero no voy a meter la pata. Muchos van al parque a seguir jugando, otros siguen con la jornada de extraescolares y otros tantos van a casa a jugar, ver la tele, hacer deberes, etc.
Cuando ya por fin estamos en casa con nuestros hijos, entre baños, cenas, etc… no nos queda mucho por disfrutar con ellos, 2/3 horas como mucho al día. Así que, como padres, tenemos que valorar muchísimo el trabajo de los profesores. Día a día, están  con nuestros hijos más tiempo del que nosotros estamos con ellos. Así que, aunque, en ocasiones, nos cueste mucho entenderlo, los profesores conocen muy bien los comportamientos y aptitudes de nuestros pequeños en el centro.
Espero que toda esta información, sea de vuestro interés y agrado,  que podáis compartir las diversas actividades y canciones con vuestros hijos, como nosotros, los profesionales, lo hacemos encantados con ellos.

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