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Los celos en los niños

Posted by on 24/04/2013

Los celos en los niños


Los celos son un estado subjetivo producido por un sentimiento de frustración al pensar que no recibimos la atención necesaria, con la intensidad y frecuencia que necesitamos, por las personas queridas (padres, abuelos,…).

Las causas que pueden disparar los celos son muy vaiadas, aunque en la infancia es muy habitual que aparezcan tras el nacimiento de un hermano. Hay que entender que el niño se protege y reclama tener igual atención que antes y que ahora tiene que ser compartida. Por tanto, es necesario un tiempo de adaptación. No obstante, en ocasiones, los celos son exagerados, y prolongados en el tiempo, lo que provoca malestar en la familia.

Los niños, que se muestran celosos, pueden mostrar los siguientes comportamientos:

  • Cambios de humor no justificados.
  • Lloro frecuente sin motivo.
  • Aparición conductas ya superadas (pipi en la cama, negarse a comer, agresividad injustificada hacia otros niños,objetos, etc.)
  • Lenguaje más infantil con presencia de otros gestos como chuparse el dedo, etc.
  • Dificultad para obedecer.
  • Culpabilizar a los otros de sus problemas o actitudes

Algunas orientaciones que nos pueden resultar muy prácticas para disminuir las conductas celosas son las siguientes:

  • Alabar los buenos comportamientos, e incluso premiarlos.
  • No comparar comportamientos entre hermanos. Cada niño es diferente, por lo que tendrá diferentes aptitudes.
  • Aplicar la retirada de atención, en momentos de rabita. Existen vaiedad de pautas, que se utilizan como modificación de conducta.
  • Tranquilidad en episodios celosos, no recriminar al niño nuestra decepción por su comportamiento.
  • Razonar” con el niño celoso no funcionará siempre. Así que, debemos entender sus conductas desde la perspectiva adulta.
  • Las relaciones entre hermanos tienen un desarrollo particular. El tiempo es un factor importante
Personalmente, tengo que decir que el día a día es muy duro. En muchas ocasiones, todas estas pautas arriba señalizadas, no pueden ser llevadas a cabo, por muchos factores, que se definen en una sola palabra: EL TIEMPO.
Así que en esos momentos, otro consejo, “sálvese quien pueda”,pero mucho ánimo y sobre todo paciencia.
Nuestros hijos, sufren las consecuencias de nuestro día a día, y siempre con una sonrisa.

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